En uso en lavanderías reales
Lavai lleva el mostrador completo: el ticket, la etiqueta que va pegada a la bolsa, el aviso al cliente y una caja que cuadra al peso. Desde el navegador, sin instalar nada en ninguna computadora.
La demo es el sistema real con datos de ejemplo, para recorrer y mirar. No hace falta registrarse.
Cada ticket imprime una tira con el número bien grande. Se pega a la bolsa y la acompaña hasta que el cliente se la lleva. Abajo, en la misma tira, va su comprobante.
Cada peso que entra o sale queda anotado en el momento en que pasa, con hora, medio de pago y quién lo hizo. Cuando el conteo no da, el detalle del día te dice dónde mirar.
Una compra es un solo hecho: registra el gasto, suma el stock y lo descuenta de la caja de una vez. No hay que acordarse de ajustar nada después.
El cliente deja algo a cuenta y el sistema lleva el saldo solo. Esa plata entra a la caja el día que la recibís, no el día que se retira el pedido.
Actualizás la lista y los tickets viejos siguen valiendo lo que valían. Además podés tener un precio para efectivo y otro para transferencia.
Una pantalla con lo que está listo y nadie vino a buscar, ordenado del más viejo y con semáforo. Es plata parada y lugar ocupado.
Marcás el pedido como listo y sale el mensaje con un link para que el cliente vea el estado sin llamar ni pasar a preguntar.
Retiro, entrega o las dos, con la dirección en el ticket y una pantalla con las paradas del día.
Los impagos agrupados por cliente, y los totales por día, mes y año. Lo que hace falta para saber cómo viene el negocio.
Prendas, cliente y medio de pago. El total sale solo con la lista vigente.
Sale sin diálogos ni clics. Se pega a la bolsa y ya está identificada.
Un toque, y el cliente recibe el WhatsApp con su link de seguimiento.
Editar un ticket cobrado o borrarlo pide un motivo, y queda anotado con nombre y hora. Nada que toque la plata pasa sin dejar rastro.
Tus empleadas trabajan con los tickets y la caja del día. Los números del negocio, los precios y los usuarios los ves solo vos.
La información se respalda cada 15 minutos, con una copia guardada fuera del servidor. No depende de que alguien se acuerde.
Si cargan un ticket en el mostrador, lo ves al instante desde tu casa. Sin recargar la página.
¿Y si se corta internet? Seguís anotando en una planilla y después la subís de una sola vez: el sistema la lee y crea todos los tickets juntos.
La demo tiene un día de trabajo ya cargado: tickets, caja, deudas y reparto. Recorrela con tranquilidad —es solo para mirar, no podés romper nada— y si te cierra, escribinos y lo vemos con los números de tu negocio.